Plataforma de compra de vehículos con formulario de tasación por pasos. El flujo está diseñado para reducir el abandono y para que cada contacto llegue con los datos necesarios para hacer una oferta.
Ver la web ↗Tasar un coche exige bastantes datos: modelo, año, kilómetros, estado, historial. Pedirlos todos de golpe en un formulario largo tiene un efecto conocido: la gente lo abre, ve el tamaño y se va.
Y el que abandonaba a mitad se perdía entero. Aunque hubiera rellenado ya el coche y los kilómetros, si no llegaba al final no quedaba rastro de nada, ni de un teléfono al que llamar.
El otro lado del problema era la calidad: los contactos que sí llegaban muchas veces venían con datos insuficientes para poder ofrecer un precio, lo que obligaba a volver a contactar antes de poder decir nada.
Rehicimos la tasación como un flujo por pasos, mostrando cada vez solo lo que toca en ese momento. El formulario deja de parecer una barrera y se convierte en una conversación corta.
Lo importante es lo que ocurre por debajo: cada paso guarda lo que ya se ha rellenado. Si alguien abandona en la mitad, esa información no se pierde, y si ya ha dejado un dato de contacto se puede retomar. Un abandono deja de ser un cero.
El orden de las preguntas también está pensado: primero lo que a la persona le resulta fácil y le engancha, y los datos de contacto cuando ya ha invertido tiempo y tiene interés en saber el resultado.
Todo desemboca en el mismo sistema de gestión de captación que usamos en el otro proyecto de automoción, con las peticiones centralizadas y con estado.
El flujo por pasos reduce el abandono frente al formulario largo de una sola pantalla, y sobre todo cambia lo que pasa cuando alguien lo deja a medias: antes no quedaba nada, ahora queda un contacto recuperable.
Las peticiones que llegan al equipo vienen con los datos que hacen falta para tasar, así que la primera respuesta puede ser ya una oferta y no otra tanda de preguntas.
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