Cinco fases, entregas cada dos semanas y una sola persona de contacto. Así es un proyecto con nosotros de principio a fin.
Reunión inicial, revisión de tus procesos y de los sistemas que ya usas. Miramos dónde se pierde tiempo, qué datos se duplican y qué está costando dinero sin que se vea en la contabilidad.
Definimos qué se construye, con qué tecnología, en qué plazo y por cuánto. La arquitectura te la explicamos en lenguaje llano: qué hace cada pieza y por qué la elegimos.
Construimos en bloques funcionales y publicamos cada dos semanas en un entorno de pruebas al que tienes acceso. Ves avances reales y corriges de camino, no al final.
Puesta en producción, migración de los datos históricos y formación a las personas que van a usar el sistema. No cerramos la fase hasta que el equipo trabaja con soltura.
Mantenimiento con SLA, monitorización, copias y mejoras. La misma persona que desarrolló el proyecto es quien te atiende: no hay que explicar el sistema otra vez.
La primera llamada es gratuita y sin compromiso. Salimos de ella con una idea clara del alcance.